Tejas solares, ¿una gran revolución?

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El avance en el desarrollo de las energías alternativas prosigue su camino ofreciendo nuevas innovaciones. Una dinámica de crecimiento en desborde que se amplía no solo en profundizar en la técnica o mejorar su eficiencia, sino también en cuestión de diseño, mejora de los materiales o nuevas aplicaciones. Últimamente se ha venido hablando, gracias a la maquinaria mediática que se pone en marcha cada vez que Elon Musk apadrina un proyecto, de las tejas solares.

Si bien la lógica detrás de las tejas solares no es nueva -es un concepto con años detrás- el avance en la tecnología energética y fotovoltaica así como los diseños estéticos para las casas apuntan a un gran salto de la demanda.

Los diferentes tipos de teja ofrecidos por Tesla

Principio de funcionamiento
El funcionamiento de estas tejas sigue el camino normal: las células fotovoltaicas convierten la luz solar en electricidad de corriente continua. Un inversor convierte la corriente alterna en corriente alterna y, finalmente, un panel eléctrico envía energía a tus focos y aparatos.

“El último avance apadrinado por Elon Musk, las tejas solares.”

Es decir, el sistema utiliza la tecnología de una placa fotovoltaica. Esto es, de forma resumida, que un fotón ‘golpea’ un semiconductor, desplazando un electrón y creando un hueco en el átomo. Normalmente el electrón encontraría un hueco y se disiparía esa energía, pero la célula fotovoltaica obliga a avanzar hacia el lado opuesto del material en lugar de simplemente recombinarse en él: así, se producirá una diferencia de potencial y por lo tanto tensión entre las dos partes del material, como ocurre en una pila.

Semiconductor p-n en equilibrio
Por lo tanto, no se innova en esta técnica, pero sí en combinarlo en dispositivos integrados en la propia superficie de la teja, pudiendo encontrar en el mercado gran variedad de tipos de tejas fotovoltaicas, en cuanto a forma, tamaño, material, etc.

Hay que añadir además el papel fundamental que juega aquí, como casi siempre que hablamos de energía, las baterías. Uno de los principales problemas cuando hablamos de suministro eléctrico es la posibilidad de almacenamiento. En las energías renovables, como la solar y en el caso de otras, es clave poder acumular la energía variable y con picos y valles que se genera para poder usarla cuando se necesita. Algo a lo que juega también el magnate Elon Musk y su batería recargable Powerwall.

“SolTech Energy, desarrolló un sistema de calefacción con tejas de vidrio transparente.”

Sin embargo, como se ha dicho, no es una innovación demasiado reciente. A lo largo de los años se han patentado diferentes diseños y formas de llevar a cabo el proceso de generación eléctrica a través de los tejados. Por ejemplo, el caso de la compañía sueca SolTech Energy, que fue premiada en el 2010 por su sistema de calefacción con tejas de vidrio transparente, que instalan sobre un lienzo negro con una cámara de aire intermedia. El color favorece la absorción de calor, calienta el aire de la cámara, y éste se utiliza en la producción de agua caliente o como sistema de calefacción por aire mediante su conexión con las estancias interiores.

Tejas de vidrio transparente de la empresa SolTech Energy

Ahorro energético
La producción de energía, al tratarse de energía solar, varía dependiendo de la región. Por poner un ejemplo, tenemos los datos de California, donde se puede generar un 1,5 kWh por vatio de potencia instalada. Suponiendo una instalación que cubra unos 37 m2, tendríamos instalados 5 kW. Es decir, 7,5 kWh. Para hacerse una idea, el consumo energético medio anual de un hogar español está cerca de los 10 kWh.
Solo en España ya nos encontramos con una cierta variación de la irradiación que se da.

Pablo Rodríguez
Universidad de Deusto

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