Los aerogeneradores del futuro

con No hay comentarios

Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) se recoge la definición de aerogeneradores como “aparato que transforma la energía eólica en energía eléctrica mediante rotores de palas”. Pero a continuación veremos que esa definición puede haber quedado obsoleta.

Aerogenerador tradicional

Actualmente, hay dos tipos principales de aerogeneradores, los verticales y los de eje horizontal. Estos últimos, los más usados, permiten cubrir un amplio rango de aplicaciones, desde aisladas de pequeña potencia hasta instalaciones en grandes parques eólicos, y han alcanzado niveles de desarrollo que les permiten competir con otras fuentes de generación eléctrica. Por su parte, los de eje vertical, aunque menos empleados y desarrollados, destacan por no necesitar el mecanismo de orientación y porque lo que el generador eléctrico puede ir dispuesto en el suelo, ambas características siendo importantes ventajas.

Estos aerogeneradores sin hélices podrían eliminar los enormes eólicos a los que estamos acostumbrados reduciendo así el descontento social que a veces provocan.

Por ser los menos desarrollados y por las ventajas arriba mencionadas, también son el tipo de generadores eólicos más susceptibles a presentar cambios paradigmáticos en su concepción. Esto puede observarse en los dos ejemplos que trataremos en este artículo a continuación.

Aerogeneradores Vortex

En primer lugar tenemos a Vortex, un aerogenerador que supone un cambio en el paradigma actual, y que además ha sido ideado por una empresa española. Se trata de un generador eólico sin partes móviles, que ganó el primer premio de la categoría Energy en el The South Summit 2014.

Estos aerogeneradores sin hélices podrían eliminar los enormes eólicos a los que estamos acostumbrados, que modifican el horizonte allá donde son instalados, reduciendo así el descontento social que a veces provoca su instalación en poblaciones vecinas. Además se ha de contar con una reducción en el impacto medioambiental al eliminar el potente ruido que los generadores eólicos tradicionales sí que generan y al permitir emplear materiales menos contaminantes.

Vortex

Por otra parte, una gran ventaja es que si bien su funcionalidad será parecida, estos aerogeneradores tienen potencial de ahorro importante en lo que son los costes, sumado a que tanto su instalación como su mantenimiento más barato.
Su principal desventaja frente a los generadores eólicos convencionales u horizontales es su bajo rendimiento, ya que genera un 30% menos de energía eléctrica.

Estos aerogeneradores tienen potencial de ahorro importante en lo que son los costes, sumado a que tanto su instalación como su mantenimiento más barato.

La tecnología del invento es relativamente sencilla, aunque supone un cambio de paradigma respecto a los dispositivos actuales. El viento, al entrar en resonancia con el cilindro vertical semirrígido y anclado en el terreno, provoca una vibración que deforma la estructura. Y es esta deformación de la estructura la que genera la energía eléctrica, al ser fabricado el cilindro con materiales piezoeléctricos y fibra de vidrio o de carbono.

Se espera que en los próximos meses la empresa finalice la primera unidad de molino eólico sin aspas, y que pueda presentar las conclusiones de sus análisis en campo.

Wind Tree

Otro lado, un proyecto bastante innovador es el Wind Tree que está siendo desarrollado por NewWind. Compuesto por 72 hojas artificiales, cada una de ellas es una turbina vertical con una forma cónica y tiene una pequeña masa que puede llegar a generar energía con una ligera brisa de 2 metros por segundo. Esto le permite generar energía durante 280 días en el año y su producción total sería de 3.1 kW con las 72 turbinas funcionando.

Wind tree

Con 11 metros de altura y 8 metros de diámetro, el Wind Tree se acerca al tamaño de un árbol real, por lo que puede encajar perfectamente en ese espacio urbano. Se trata de un proyecto bastante particular y que nos pone ante uno de esos avances tecnológicos que buscan la forma de ser más eficientes y de poder proporcionar suficiente energía a la red eléctrica pública o como un extra para un edificio.

Con 11 metros de altura y 8 metros de diámetro, el Wind Tree se acerca al tamaño de un árbol real, por lo que puede encajar perfectamente en ese espacio urbano.

Como conclusión podemos observar que la tecnología va evolucionando y se van creando formas nuevas de aprovechar la energía eólica, reduciendo su impacto ambiental, sus costes, y pudiendo integrar la generación tanto a gran escala como en los propios núcleos urbanos, favoreciendo el desarrollo de las “Smart Cities” como de las periferias de las mismas. Así, lo que hoy damos por sentado, como es nuestra asociación inmediata entre aerogenerador y el generador eólico horizontal tripala, puede no ser cierto en un futuro no tan cercano. Y es muy posible que en unos años éstos pierdan su hegemonía en la generación eólica, en una tendencia cada vez más generalizada que es la de tener cada vez una red de generación más diversa, en la que ninguna tecnología sustituya a otra, sino que venga a complementarla.

Pablo Sánchez Sánchez
Universidad Politécnica de Cartagena

Dejar un comentario